Guayaquil-Ecuador
Seré breve
Se deben tener 2, una para hacer y otra para aguantar, lo sucedido hace poco, No es la primera pero si una de las más fuertes.
Empecemos a recordar, era viernes por la noche, llegábamos a casa luego de lo que aparentemente había sido una salida tranquila, mamá no estaba, papá iba llegando, nubes negras en el cielo, truenos y relámpagos, se acercaba una tormenta y no pensé que sería tan fuerte, nunca sabes que tan fuerte será una tormenta o un problema sino hasta que se parte el cielo y comienza a crecer.
Llamé a su casa, la de ella: “empieza a llover torrencialmente, no es seguro regresar ahora, se puede quedar? es temprano aún, cuando amaine la lluvia prometo llevarla, ok gracias.”
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ME: Que hacemos ahora, está lloviendo fuerte y te puedes quedar
..Quiero quedarme…
ME: Ya pedí permiso,puedes quedarte. Veamos una peli
..Ok dale.
ME: Mírame estoy todo mojado por la lluvia, tomaré una ducha y estoy contigo.
…Te espero, no tardes.
Ok amor, no me tardo…
Quien nada debe nada teme, es cierto, y pese a que existían por ahí, en algún rincón de mi alma heridas sin sanar aún, eso no lo negaré, quería intentarlo, decidí intentarlo, la quise y la respeté.
Sucede a veces que el destino se encarga de hacernos una que otra mala pasada y busca encarar nuestro pasado con el presente para que nosotros terminemos definiendo el futuro. Esa noche mientras estaba bajo la ducha y llovía más fuerte todavía, recibí una llamada, el teléfono suena y digo: “contesta amor”
Silencio…
ME: Quien era?
…
........
NO ESTABA… no hubo reclamos ni explicación alguna, se había ido en lo que pensé había sido la forma más estúpida e impulsiva, odie su comportamiento sin saber el porqué. Al revisar el móvil tendido en la cama encuentro el registro de la llamada, era ella, aquel fantasma que no se iba y que de algún modo yo tampoco dejaba ir del todo, habían hablado y no sabía de que. Me decía a mi mismo “Yo no busqué esto, estábamos bien, no quiero esto, y nuestros planes?, como puedes ser tan inestable y largarte sin siquiera escucharme antes, cómo puedo pensar en un futuro contigo si te vas sin decir nada, las cosas se resuelven hablando no escondiéndose” no fue lo correcto para ella irse así, no fue lo correcto para mi juzgarla, cada quien reacciona por adrenalina, pensamiento o corazón, hoy comprendo su reacción, la de ella aquella noche de lluvia y aún así no puedo justificar la mía, yo tampoco le había fallado.
Luego de eso nuestro mundo cambió, se tornó frágil, cauteloso e inestable, al poco tiempo no existía más.
La vida es un constante aprendizaje y hurgando en mi baúl de los recuerdos no puedo hacer más que pensar que histriónico y retorcido puede ser el camino de la luz cuando de aprender se trata.
La vida no te da lecciones de gratis, todo tiene un precio.
Pd: Prometo trabajar en eso, prometo no perderte

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