
Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
Tus problemas los desconozco y tu vida no me interesa en lo absoluto, te diviertes en base a un sentimiento que no te pertenece, que nunca te perteneció y que jamás en tu probable e insignificante existencia estará a tu alcance. Simple y sencillamente porque te sobran las palabras y te falta el argumento necesario para rebatir tu actual y evidente fracaso por la vida.
Lo dicho anteriormente no es más que mi planteamiento de una tesis ante tu aparente estado de interés hacia los movimientos ajenos. Quizás me está ganando la soberbia y probablemente se me vaya la mano con lo que estoy a punto de decir, pero tú no tienes ni una sola razón de peso para juzgar mi camino, si he cometido o no errores no es tu asunto y recuerda que lo que para ti representa un fracaso, para mi no es más que es la experiencia de haber vivido exactamente lo quise, con quien quise y de la manera en que a mi me dio la gana vivirlo, fue perfecto mientras duró y debes saber que no hay perfección sin esfuerzo, por que realmente me costó. Sin embargo me veo en la obligación moral de recordarte que un hombre mediocre jamás cosechará una rosa con sus manos desnudas por el simple hecho de temerle a la espinas. No vales mis palabras y si no te lo digo en la cara es por una simple y sencilla razón "a los locos se los deja hablando solos" y por cordura un caballero siempre debe saber dos cosas: la 1era es cuando debe ver, oír y callar, y la 2da es que un hombre de verdad no hablaría mal de una dama jamás, por más puta o santa que esta haya sido, eso no lo sabes y sigue sin ser tu asunto, no lo sabrás nunca.
Si tu eres feliz así perfecto, te felicito y sigue adelante en tu sendero. Recuerda que el tiempo pasa y mientras unos tratan de abrir sus alas en la búsqueda de un nuevo y mejor horizonte, otros se siguen ahogando en el mismo vaso de agua esperando que las cosas simplemente lleguen algún día. Me despido pero no me iré sin antes darme el lujo de recordarte que la burla es quizás la única arma con la que cuenta un ser mediocre para justificar su fracasado intento de lograr algo. Te sentirás aludido y quizás si tienes un vestigio de dignidad por delante asumirás sin más que cada letra descrita en este texto cabe por completo en tu nombre y apellido.
Pd: No juzgues mi esfuerzo sin conocer antes cuál ha sido mi sacrificio.
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